viernes, 18 de agosto de 2017

Dónde está mi sonrisa?...


Te llevaste mi sonrisa
cuando las aspas de mi cara anunciaba temporal.
¿ Dónde duermes mi sonrisa cuando tus ojos no están
para mecer el travieso remolino que  me hace vibrar
en las pérgolas de los confines de mi yo?...

¿ Dónde está la alquimia de mi sonrisa,
el lazo rosa con que adornaba mi boca
como una buganvilla en las paredes blancas,
trepando, dando luz a  mis mejillas?...
  
Cautivaste mi sonrisa,
el agrio dulce de mi boca la busca
para  lanzar los dardos de la victoria,
e iluminar  la felicidad de ensueños
de los caminos que me quedan por andar.


M. Sánchez/ agosto, 2017
Reservados los derechos

El tiempo muere...




El tiempo muere en los acantilados de un poema,
en la cuerda floja donde colgamos los versos,
en los zapatos viejos que guardamos,
en los jardines grises y melancólicos.
El tiempo muere para volver a nacer en mi mano
al ritmo de la fuente sonora de la plaza  del pueblo.
Solo la primavera  puede resucitarlo
cada año con el brindis del amor,
con el beso del eterno enamorado,
enterrando las hojas  para no dejar  rastro.
Año tras año, los aplausos de​ la vida ​
abre las heridas que lo ​azotan sin dañar​lo,​
empeñándonos en verle la cara a la luna.
Año tras año, modera y divide cicatrices del pasado,
se apodera de los corazones al compás de su ritmo
crucificando  cada campanada de sus pasos…

Agarrado al mástil de la vida,
el tiempo corre al favor del viento…
El piélago lo arrastra hasta la palma de mi mano.

María Sánchez/ agosto 2017
Reservados los derechos
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viernes, 4 de agosto de 2017

Una rosa...




Una rosa cortaría cada día
que te lleve los recuerdos más hermosos,
con ella mis labios, mis besos,
acaricie  tu boca
y ver cómo te brillan los ojos
transformándose en lágrimas de alegría.

Una rosa,
que su perfume cubra
la oscuridad  de las noches;
rompa,  del tiempo, la  monotonía,
y contemplando  su color,
como gotas de rocío,
resbale sobre mis manos
el agua cristalina que sacia la sed.
Tú llevaste la ilusión a mi vida
y yo...
Te regalaría una rosa mojada
cada día.

Reservados los derechos